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ENERO, 2018

Hemos comenzado un nuevo año. Es un momento fundamental para la introspección.

Introspicere  es una palabra que proviene del latín, y su significado hace referencia a la observación interior que hacemos de nosotros mismos.

En este autoanálisis, observamos la conciencia y  las emociones, siendo la especie humana, los únicos seres vivos que contamos con la capacidad, para poder llevar a cabo esta experiencia.

Cuando logramos realizar una retrospección  evaluando  lo que ya hemos vivido, tenemos la posibilidad de enfocarnos en la planificación de actividades futuras,  estas serán consonantes con actitudes   que promueven nuestro bienestar,  y el de los que nos rodean.

 

La introspección es una actitud reflexiva que podemos realizar repetidamente y permite:

 

  • Evaluar las metas que nos proponemos
  • Observar si las vamos alcanzando
  • Trazar el camino que nos acerque a alcanzar   los objetivos.

 

Es útil realizar el ejercicio  de introspección, en los proyectos de los cuales participamos. Detenerse en lo negativo y no poder asimilar los alcances positivos, pueden causar desánimo.

Para ello puedes revisar en tu haber, y rescatar:

  • tres objetivos alcanzados
  • tres objetivos de mediano plazo por los cuales seguir trabajando
  • tres virtudes alcanzadas
  • tres aspectos del carácter para mejorar
  • tres personas de tu entera confianza
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Otra tarea para realizar durante el tiempo de introspección,  es escribir en una hoja aquello que esperamos del otro y lo que estamos dispuestos a dar, en el intercambio de la relación laboral, de amistad, pareja, etc.,  que llevamos adelante.

Una vez que observamos  el interior  y el pasado,  podemos dirigirnos con claridad hacia los nuevos objetivos,  ahí se hace realidad la prospección, culminando un proceso interesante y productivo, para cada uno de nosotros.

 

Poder proyectar, teniendo en cuenta el aprendizaje previo, es un gran paso a dar.

Busca una frase que te motive en los días tristes y desanimados. Yo leo frases de Martin Luther King, Madre Teresa de Calcuta y Mahatma Gandhi.

Mi favorita es: “Si no puedes volar entonces corre, si no puedes correr entonces camina, si no puedes caminar entonces arrástrate, pero hagas que hagas, sigue moviéndote hacia adelante.”

Por  último, si tienes una religión que sustenta tu fe, no olvides realizar tus oraciones y afianzar la confianza en Dios, no olvides que Él está atento a nuestras necesidades y pedidos.

Tendremos un año inolvidable, Dios nunca  nos deja desamparados.

 

Prof. Emilce Jacobchuk