A medida que transitamos la vida, vamos encontrando en nuestro padre diferentes facetas.

 

Cuando era pequeña, él me tomaba de la mano y cruzábamos juntos la calle. Me enseñaba el nombre de las plantas y cuanto disfrutaba que me explique sobre los modelos de automóviles y marcas.

 

Luego se transformó en una persona insistidora que no daba tregua y me ayudaba a terminar cada tarea que comenzaba a realizar, hasta lograr que hacer las cosas bien sea un hábito en mi vida.

 

Más adelante se ocupó de que aprenda a conducirme en la sociedad con solidaridad y a ser una ciudadana comprometida, Amando a mi familia y a Dios.

 

Hoy me toca devolver su amor y cuidado para que su salud sea restaurada, y me enseña a ser mejor hija.

 

Un papá es un compañero que nos enseña a descubrir nuestro talento y trabaja incansablemente para que lleguemos a cumplir nuestros sueños.

 

Gracias Pa!

 

Dedicado a mi querido papi, Pedrito Jacobchuk.

 

 

 

 

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