Sabemos todos que la educación  produce crecimiento en los actores  que participan de ella, por lo tanto son muchos los que se enriquecen: los involucrados directos y aquellos que rodean de manera externa la actividad. De esa manera como onda expansiva la educación comienza a causar transformaciones, que si se sostienen en el tiempo, pueden generar cambios importantes en una comunidad.

¿Quieres comenzar a influir en tu comunidad?

 

La herramienta de cambio es muy sencilla, tanto que no voy a citar en esta oportunidad autores reconocidos ya que se trata de ti, de tu propósito, tu llamado para esta tarea.

¿Cómo descubrirlo? Simple… mirando a tu alrededor y sensibilizándote con lo que sucede en ese entorno que te convoca.

Allí está el eje de la labor que si puedes visualizarlo,  también podrás trazar un plan que irá transformando poco a poco ese espacio.

La primera tarea puede ser: salir a caminar por el barrio, la ciudad e involucrarte con los grupos que te rodean escuchando sus inquietudes, necesidades y aspiraciones.

Se puede comenzar con “afinar la percepción” para brindar una educación que lleve a la autorrealización personal a fin de formar ciudadanos comprometidos con su familia, su ciudad y su patria.

Te espero en los comentarios!

Saludos,

Emilce.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Forma parte de nuestra

visión