Ponerse en el lugar del otro. Andando por la vida he encontrado situaciones en las que las personas llevan una bolsa demasiado pesada, mochilas que hacen el camino interminable, y situaciones que no tienen fin, y simplemente acaban junto con la vida.

 

He intentado muchas veces acompañar a las personas a llevar su carga, compartir el peso de su mochila, o acompañarla en su dolor. Pude notar que esa actitud, genera la alegría que brinda la empatía, ya no siendo esa ayuda ofrecida un peso adicional para mí, sino una alegría por aliviar aunque sea un poco, el peso que carga otra persona.

 

Eso es Pascua, compartir la carga, llevar el peso del otro, para que pueda alcanzar su objetivo. Jesús vino a llevar nuestra carga, para que nuestro andar por la vida sea liviano.

 

Esto nos permite extender la mano a quienes nos rodean , y que aún no han percibido que Él está a su lado para acompañarlos.

 

En esta Pascua, giremos la llave de nuestro corazón, para recibir ese abrazo de amor, capáz de sanar las heridas más profundas de nuestro corazón.

 

Feliz Pascua,

 

Emilce Jacobchuk

 

 

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