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FEBRERO, 2018

Entender el valor de la puntualidad e implementarlo como forma de vida, permite hacerle a los demás la vida más agradable, más simple, porque mejora nuestro orden, y nos convierte en personas dignas de confianza.

Es una clara demostración de responsabilidad, que evidencia seriedad en las actividades que realizamos.

Aunque no muchos se dan cuenta, es parte de nuestra carta de presentación, transmite un mensaje de nuestra educación y respeto por los demás.

A través de la puntualidad se transmite una visión superlativa de lo organizados que  somos con nuestra vida, así como la disciplina que tenemos.

Es  la optimización del tiempo propio, para aprovecharlo  al máximo.

 

CONSECUENCIAS DE LA FALTA DE PUNTUALIDAD

 

La falta de puntualidad,  desanima y desmotiva aquellos que sí están comprometidos con su horario, con la familia, los amigos, los compañeros de trabajo, jefes, organización, etc.

 

  • Es sinónimo de deficiencia en la capacidad organizativa.
  • Evidencia falta de interés.
  • Demuestra falta de seriedad.
  • Otorga mala imagen al exterior.
  • Daña la propia imagen y las actividades que realiza.

 

Algunos ejemplos claros son: “en una reunión de trabajo el llegar tarde provoca tensiones”, “el que un jefe sea impuntual provoca pérdidas de ritmo y tiempo que seguramente se extiende en toda la organización”; y así existen infinitos ejemplares.

Lectura Recomendada  Objetivos y Metas En Una Organización Educativa y /o Musical

 

COMO SE PUEDE CORREGIR

 

Para aumentar y fortalecer este valor en tu vida, puedes iniciar con estas sugerencias:

  • Examinar, analizar y descubrir las causas de tu impuntualidad como desorganización, irresponsabilidad, olvido, pereza, etc.
  • Elaborar estrategias para solucionar la causa principal de tu problema.
  • Despertar más temprano para terminar a tiempo tu arreglo personal.
  • Elaborar agenda con tus horarios y plan de actividades del día siguiente.

 

Es muy importante, implementar un sistema de “alertas o alarmas” que te ayuden a tener control del tiempo (no necesariamente sonoras) y cámbialas con regularidad para no recaer en la costumbre, usando el reloj en la otra mano, por ejemplo.

 

Dos  consejos:

  • Relaciónate más con tu compañero que entra y sale a tiempo.

 

  • Exprésate a favor de la puntualidad, porque de esa manera te comprometes.

 

Recuerda establecer, ordenar de manera correcta tus prioridades y dales el lugar adecuado, muy especialmente si tienes que hacer algo importante.

De esta manera atesorarás la puntualidad como valor personal.

 

Daniel Quiles.